El destino tiene una forma muy curiosa de ponerte las cosas por delante.
Yo siempre creo que las cosas pasan por algo, que todo tiene su sentido, porque al cabo de los años entiendes que si no hubieses hecho aquello, no hubiera pasado eso otro...
Pero hay veces que el destino te plantea las cosas como un profundo acertijo... a tu parecer, porque en verdad todo es muy sencillo: ¡Es esto!, te grita al oído. Pero tú te empeñas en retorcerlo y buscarle cada absurdo significado...
La desconfianza siempre fue una materia en la que destaqué. Confiar era peligroso, confiar era de ingenuos... Y ahora me pasa factura esa carencia durante tanto tiempo.
Ha llegado al punto de que mis propios sueños se confabulan para hacerme entender algo... algo que en el fondo ya sé, aunque no vea la meta aún. No sé si me animan o me avisan, si me empujan o tiran de mí hacia atrás. Sólo sé que están ahí, en la oscuridad de mis sueños, velados, susurrándome bajito la llegada de lo que llevo tanto esperando. No sé si vendrá de un rostro conocido o de uno totalmente nuevo, pero viene, está próximo. Lo noto en el aire, lo noto en la tierra. Me lo anuncia el fuego, me lo confirma el agua.
Mi destino se acerca.
wiii estrenamos título de blog... ME ENCANTA!!! Mucho más que el anterior, la verdad :)
ResponderEliminarEso por un lado y por otro... la entrada está guay... una realidad como una casa de grande... podría explayarme pero ya sabes que opino algo parecido. No creo que todo sea destino pero sí creo que enrevesamos cosas que podrían ser simples... En fin, te quiero y pase lo que pase estoy a tu lado aguardando ese destino :)
Es muy bonito...un tanto raro desde mi forma de ver las cosas pero mola como está escrito
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