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sábado, 20 de octubre de 2012

¡Desventurada criatura, que no puede amar!

¿Qué peor condena que saber lo que es
y no tenerlo?
Mira, mira monstruo con corazón,
mira, desea, ¡envidia! 
lo que nunca será tuyo.
Pues aunque tengas alma
nadie la querrá.
Morirás
abandonado en tu torre
cubierto de seda
pero solo. 
Como una bestia,
como el ser despreciable que eres...
Que la sociedad dice,
esa que te convirtió
en eso que ahora teme:
un engendro.

Dicen que en las noches de lluvia, cuando un trueno quiebra la oscuridad, un suspiro se propaga, como el más desgarrador de los sonidos. 
Y nunca lo olvidas.

viernes, 12 de octubre de 2012

The Beast that devoured to the Beautiful

Camino hacia un abismo que no es el mío.
Me condeno sin motivo.
Abajo.
Abajo.
Abajo.
El eco de mis propios pasos.
Abajo.
Abajo.
Abajo.
¿Tienes miedo?
Tenlo. La bestia está ahí.
Abajo.
Mírala, grita, retuércete entre las cadenas.
¿La ves? ¿La reconoces?
Tú, tú deformada por el dolor.
¿Qué es eso? ¿Ira? Mejor.
Cuanto más horrible, más feroz.
Cuanto más grotesca, más terror.
Chilla, tiembla, ríe. Desátate.
¿Arrepentimiento? No, eso no.
¿Que quién soy?
Mírame. Comprende. No.
No estás en un error.
Soy tú. Eres yo.
Ahora húndete conmigo en la desesperación.
¿Que por qué? Sencillo.
Tampoco tienes otra opción.