“Si todo va bien, volverás a casa cuando anochezca. No habrá
miedo, no habrá dolor. Quedaremos fuera del orden, fuera del tiempo. Porque
nosotros estableceremos nuestro universo. Ese que se esconde en tus ojos, el
que a veces atisbo en tus sonrisas”.
Si pudiera decírtelo algún día…
Eres un enigma, un enigma curioso, un enigma desmedido… Eres
complicado, tanto que, a veces, buceo sin ver en el océano profundo que algunos
llaman corazón. Y creo que estoy sola, pero tú siempre lanzas una chispa luz
para guiarme. Porque estás solo, porque crees que no tienes a nadie, y pides
ayuda a gritos.
Y finges, finges que esa soledad te gusta, finges que nadie
te ha herido. Pero es mentira, porque todo el mundo daña alguna vez, y tú has
recibido más dolor del que nadie merece.
Una vez oí que nunca recibimos más de lo que podemos
soportar. Tú debes ser fuerte, muy fuerte, la persona más fuerte que conozco. Y
por eso te admiro. Y no me gusto. Porque nunca podré ser lo suficientemente
fuerte para estar a tu lado, para disfrutar de ti.
Lo siento.
Pero ten por seguro algo: Eres amado. Nunca estarás solo, yo
cubriré tu daño. De quien sea, en todos lados.
Yo voy a salvarte, aunque pienses
que no necesitas ser salvado.