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miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ya ni tú me salvas

Hay días que te cuelas como un viento frío en mi pecho y me estremeces hasta que me olvido de pensar. Solo soy capaz de recordar la curva de tu nariz, tus sonrisa infantil o tus ojos grandes y oscuros.
Hay días que me aíslo de todo y ni tú ni nadie me trae a la Tierra. Hay días en los que no siento nada, nada me complace ni me disgusta, nada me conmueve ni me enfada. Hay días en los que ni tú me salvas de la apatía.
Por suerte o desgracia, estos segundos días son mi pan diario. No sé si es bueno o malo, solo sé que es así.

Pedí dejar algún día de sentir, más por los demás que por mí, porque había demasiado rencor acumulado, envenenando cualquier buena acción que se me ocurriera. Creo que lo conseguí.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Por gente así la Humanidad merece extinguirse

¿Desde cuándo se convirtió en un hábito ser desagradable? ¿Desde cuándo "ser borde" es una moda digna de ser admirada e imitada? Os iría mejor siendo más simpáticos y menos "cortantes". En serio. Puede que descubrierais que el mundo no está tan cubierto de suciedad como os empeñáis. Quizá incluso veáis que vosotros contribuís a ella con vuestra "personalidad".


lunes, 9 de septiembre de 2013

El dolor es una prenda que no se pide llevar

La realidad es que me acostumbré al calor de tu mirada, al olor de tu piel y a la forma de tu boca. La verdad es que soñé que todo era mío, que lo disfrutaba, que a ti te gustaba. Y como siempre, equivocada, me llevé más golpes que caricias, más llantos que risas. Siempre por tu mano, por tus labios, por tus gestos, por todo lo que deberían darme y nunca dan. 


Si esto es una pesadilla, despiértame, Vocal… despiértame ya.
Consonante.

lunes, 2 de septiembre de 2013

En fin.

Con un nudo en el pecho y un actitud decida, intérnate en el bosque.
Solo hay bestias y monstruos, ni una mano amiga. Estarás sola. 
Pero eso no importa, no es novedad. No será un problema.
No necesitas nada, nadie, solo tú y tus ganas de superarte. 

Corre, superviviente, corre.

Consonante.

jueves, 8 de agosto de 2013

Colecciona tu tarro de corazones pero sin mí

Soy más fuerte de lo que querrías. Las cicatrices que creaste se quedaron como una advertencia de que incluso el inofensivo hielo puede quemar tan cruelmente como un salvaje fuego. He crecido fiera y valiente, como nunca esperaste, ¿qué más da si no hermosa? La belleza no salvó a otros del dolor, solo la lucha constante, la supervivencia del más fuerte. 

Vuelve, vuelve siempre que quieras, es tu elección, busca lo que una vez encontraste. Pero te lo aviso, como bien resume el dicho, no es traidor quien lo hace: No puedes esperar rosa donde solo espinas arrojaste. 

Conseguí existir a medias, pero viví. Sobreviví sin ti. Soy una superviviente. 


lunes, 29 de julio de 2013

Otoño renueva

A veces, Bianca se para frente a la ventana y mira a través del cristal cómo caen las gotas de lluvia. A veces, suspira y dibuja sobre la superficie empañada una inicial ajena. En esos momentos, solo en esos momentos, se traiciona y deja que la debilidad la haga reconocer el frío, uno que no tiene nada que ver con la humedad de los días como aquel. Sabe que si se deja, moriría consumida en el fuego de aquel hielo y, cuando más hundida se encuentra, piensa en rendirse.

Pero Bianca es fuerte y siempre arrastra a su niña asustada de nuevo a la superficie, hacia los rayos de sol que se adivinan tras las nubes. Allí no hay iniciales ni nombres susurrados sin voz en su oído. No hay días lluviosos -días amados- y el gris es su suelo. No hay nadie, nada, solo paz, solo ella misma. Y entonces, sonríe. 

Eres un obstáculo, uno que a veces me hace tropezar y caer. Pero las caídas andando no matan, como máximo, lastiman. Soy una superviviente. He soportado todo, tú no eres mi insuperable, solo un bache en mi camino. Yo soy mi salvación y siempre sobrevivo.

domingo, 21 de julio de 2013

Hasta que volvamos a vernos, Big Boy

Sé lo que siento, sé que duele, pero no sé expresarlo. Quizá por eso, nadie me entiende. Siento que he perdido algo, que el mundo se ha perdido algo grande. Y lo lamento, lo lamento tanto. 
Las circunstancias se alinearon para que así pasase y aunque todas las evidencias apuntan a ello, no me creo que ya no esté, que no vuelva a sonreír, ver una puesta de sol o cantar. 
Una vez leí "Él murió por dentro, pero se dio cuenta de que aún respiraba". Tú ya no respiras, pero estás muy vivo. Lo sé, lo siento. Harás cosas grandes en otra vida.
Pero estés donde estés, espero de corazón que estés con Ella.
Te quiero.

A veces, temo que el dolor me devore por dentro, pero entonces afortunadamente recuerdo que soy una superviviente y que siempre lo supero.