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domingo, 2 de diciembre de 2012

Enrédate más

Ya no es tan intenso. Esa parte, la peor, pasó -menos mal-.
Pero ahí sigue, rodando por mi mente. 
A veces, en el centro, pesado y duro; otras como un eco, lejano, pero igual de dañino.
Y cuando creo acorralarlo en un rincón, a punto de atraparlo, de rozarlo... y expulsarlo, se escurre cobardemente entre mis dedos y se pierde. 
Pero siempre vuelve, a atormentarme con lo que quiero y no tengo -ni tendré-. 
Solo me queda mantener la vista alta, hacia delante. 
Pero el viento arrastra un eco lejano, uno que me tienta a girarme.
Y si me giro, caeré. Correré a sus brazos -aunque sea mentira- y me enredaré, buscando no liberarme.
Aunque eso me haga daño.

2 comentarios:

  1. Me gusta el cambio de fondo, eso para empezar.
    Y esta entrada... pues... no sé si calificarla de positiva, negativa o yo-qué-sé-qué
    El caso es que gustarme me ha gustado :)

    PD: No seas tonta, no gires, avanza. Si de verdad quiere que sus zarzas te enreden él se encargará de llevarlas hasta ti, pero no seas tú quién corre hacia las espinas.

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