Últimamente os ha dado a todos por hacer un drama de
vuestros “problemas”, haciéndolos más grandes y graves de lo que en verdad son.
Y lo peor es que cuando se os pregunta, se os escucha todas esas barbaridades
que soltáis a veces tratando de no haceros ver de entrada (para evitaros daño)
que lo son, y se os trata de ayudar, abriéndoos los ojos a la realidad,
rechazáis la ayuda de la peor forma:
Es que tú no me entiendes, tú no sabes lo que son los
problemas.
Ay, espera a que deje
de reírme y te respondo.
Te aseguro que todos en este planeta han tenido problemas,
es más, han tenido los mismos que tú y más. Pero no han convertido sus
problemas en un obstáculo insalvable ni han visto venir todas las catástrofes
apocalípticas juntas.
Nunca le vi más sentido a la frase “Hacer una montaña de un
grano de arena” hasta que conocí a gente así, bueno, se volvieron, porque no
recuerdo que al conocerlas fueran así. Claro que hay problemas, forman parte de
la vida, y hay que asumirlos y enfrentarlos. Pero, al igual que muchas cosas,
hoy le llamamos “problema” a cualquier minucia que nos desinfla la pompa,
aunque sea un poco.
¿Que te llevas mal con alguien? Quítate del medio, de forma
abierta o discreta, pero no te pongas máscaras para fingir mientras por dentro
no las tragas.
¿Que tu novi@ es un
inmaduro? Hazle madurar a base de sinceridad, o acabará pudriéndose antes de
ser una fruta sana. Y una manzana podrida
acaba estropeando el saco.
¿Que tu familia no te soporta ni tú a ella? Haz lo posible
por labrarte un futuro lejos.
Y así sucesivamente, si hay un problema, se le busca
solución. Porque las hay, para todo, incluso cuando parece imposible. Y sobre todo, las hay para esas nimiedades que llamáis problemas.
Porque, como ya dijo alguien alguna vez, el que no se consuela es porque no quiere.
-levanta la mano- Culpable, lo soy, lo sabes y todos lo saben. Soy un exagerado, pero en casi todos los puntos de mi vida. Y cuando me pasa algo malo lo exagero, mucho, lo sé y soy consciente de ello.
ResponderEliminarMás preocupante es cuando no digo cuán mal me siento, porque es entonces cuando tengo un PROBLEMA. Pero tienes razón, deberíamos (me incluyo) dejarnos de aspavientos y salir adelante, que no es tan difícil como parece (a veces ni tan siquiera es difícil).
Un beso, cariño, gracias por esta entrada.
Jack