Es lo que debes tener al acercarte a alguien.
¿Sabéis? Yo antes no tenía cuidado, me acercaba a cualquiera con los brazos abiertos, a cualquiera que me hablara, que me diera un poco de calor. El dolor que produce la soledad es un mal consejero en estos casos.
Con quince años, andar por el mundo a corazón abierto es como saltar por un precipicio creyendo que podrás volar... te estrellas, sí o sí, no hay otra opción. Y la primera vez me destrozaron. Y la segunda me aplastaron. Y la tercera, y la cuarta... A la quinta me prometí que nunca más. Pero hubo una sexta, y una séptima.
Aún hoy en día le doy la oportunidad a cualquiera que me finja un poco de amor. Porque no aprendo, porque con la edad me vuelvo más ingenua. Siempre supuse que algo andaba desordenado dentro de mí; ahora no puedo hacer más que afirmarlo: Soy adicta al dolor. Cuidado no tiene ningún significado para mí.
No eres la única, sabes? a mí me pasa igual: me abro a todo el que quiera escucharme, me confío a cualquiera que haga ver que es de confianza...y luego recibo un palo que me hace caer, que duele, que me destroza...me prometo que no volverá a pasar, pero siempre pasa.
ResponderEliminarAhora tengo miedo, demasiado miedo a todo el mundo, y no me gusta que se acerquen a mí u.u
Muy bien escrito, mis más sinceras felicitaciones ^^
Gracias, es todo un halago por tu parte ^-^
ResponderEliminar