Etiquetas

viernes, 15 de junio de 2012

Ilusiones

Que terminan con sonrisa rotas.
Palabras vacías.
Sollozos contenidos.
Voy a cruzar mis dedos. 
Y voy a pedir un deseo: 
Volverme menor de edad, 
cuando todo era más fácil, 
cuando el corazón era más manejable y menos doloroso. 
Cuando el mundo parecía más sincero.


viernes, 8 de junio de 2012

Para una vocal

Estoy cansada, agotada, y con menor nivel de concentración de costumbre.
Y eso es malo.
Desastroso. Porque eso me recuerda a ti, a ti, ser al que di nombre un día que estaba inspirada. A ti, a quien ni siquiera conozco y eres al que más añoro. 
Me pregunto cómo... ¿se puede recordar un tacto que no ha sido probado con esta piel? ¿El color de unos iris que nunca han sido vistos con estos ojos? ¿El sonido de una voz nunca escuchada en esta vida? 
Hay flashes, recuerdos. Son míos. Son sobre ti. Pero no son de este cuerpo. No de esta vida. Aún no hemos creado esos recuerdos. Y, sin embargo, siento que hemos vivido tanto... a través del tiempo, del universo. Que lo estamos viviendo. 
Al menos, soy consciente de ello. De que existes. Eso es una esperanza a la que aferrarme. 
Porque, aunque tardes mil vidas en volver a encontrarme, sé que estás ahí, que me buscas, como yo a ti. Que los hilos rojos del destino nos unen con más fuerza en la distancia. 
Te siento. Cerca. 
Quizá estés a punto de encontrarme. 
Quizá ya me hayas encontrado y no me recuerdes.
Quizá me recuerdes, pero tengas miedo a arriesgarte.
Recuérdame. Despierta. No temas. 
Te espero. 
De una consonante.

Desde tus brazos
todo alrededor
se ve distinto.
Como si lazos
de rojo color
nos envolvieran en un laberinto.
Allí, donde solo existimos
Tú y Yo.

domingo, 3 de junio de 2012

Quejas de un corazón herido


Respira, sonríe, todo está bien.
No, no lo está.
Lo sabías, ¿no ves?
No puedo…
 ¿Por qué estás triste?
Volvió allí.
No hay novedad.
¡Sí la hay!
Esto iba a pasar.
Quiero que se vaya…
Nunca estuvo.
Quiero que sea…
Nunca fue.
Lo añoro tanto…
No puedes sufrir por algo que nunca te perteneció.
Entonces… ¿por qué lloro?
Por lo que nunca será.

Y bajo la luna fría, llueven lágrimas de sangre.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Me pregunto...

¿En qué momento dejaré de sentir?
No lo digo por mí, si no por los demás.
Porque el sufrimiento hace nacer mi locura.
Y el monstruo que aguarda en ella no es precisamente hermoso. Es paranoia.

Mi paranoia desatada. Y no podré volver a controlarla. No querré, simplemente.
Me será más cómodo dejar que os devore como a mí.

domingo, 6 de mayo de 2012

Good Enough


Suficientemente buena. Eso era algo que creí que nunca me sentiría, suficientemente buena para algo. Porque siempre fui la pieza que no encajaba, la nota que desentonaba, la fea mancha en el tapiz hermosamente decorado.

Y sin embargo, un día cualquiera, un día que esperas que sea igual al resto… todo cambia. Un simple hecho, una decisión que nunca creía ser capaz de tomar vuelca tu mundo, lo sacude, lo transmuta… Y te das cuenta de que lo anterior a eso fue absurdo: las noches temblando, llorando en la cama deseando esfumarte; el miedo y la agitación al salir a la calle, a enfrentarte a ese mundo que nunca te aceptó, que siempre te rechaza…

Te das cuenta de que la vida puede ser buena, a pesar del precio de nuestro sufrimiento hasta ese momento. Y que lo que sufres te enseña a escoger, a ver aquello que realmente es bueno para ti. Y es en ese instante, en el que entiendes que mereció la pena. Porque si las cosas no se hubiesen desarrollado de esa forma, nunca hubieras podido comprender en su totalidad que lo eres, eres suficientemente bueno para pertenecer a algo más grande, algo que puede que ni siquiera entiendas, pero está ahí, y siempre lo estuvo.

Pase lo que pase,

I feel good enough.

domingo, 8 de abril de 2012

Journey


“Si todo va bien, volverás a casa cuando anochezca. No habrá miedo, no habrá dolor. Quedaremos fuera del orden, fuera del tiempo. Porque nosotros estableceremos nuestro universo. Ese que se esconde en tus ojos, el que a veces atisbo en tus sonrisas”.
Si pudiera decírtelo algún día…



Eres un enigma, un enigma curioso, un enigma desmedido… Eres complicado, tanto que, a veces, buceo sin ver en el océano profundo que algunos llaman corazón. Y creo que estoy sola, pero tú siempre lanzas una chispa luz para guiarme. Porque estás solo, porque crees que no tienes a nadie, y pides ayuda a gritos.

Y finges, finges que esa soledad te gusta, finges que nadie te ha herido. Pero es mentira, porque todo el mundo daña alguna vez, y tú has recibido más dolor del que nadie merece.

Una vez oí que nunca recibimos más de lo que podemos soportar. Tú debes ser fuerte, muy fuerte, la persona más fuerte que conozco. Y por eso te admiro. Y no me gusto. Porque nunca podré ser lo suficientemente fuerte para estar a tu lado, para disfrutar de ti.

Lo siento.

Pero ten por seguro algo: Eres amado. Nunca estarás solo, yo cubriré tu daño. De quien sea, en todos lados.
Yo voy a salvarte, aunque pienses que no necesitas ser salvado.